Archivado en: Uncategorized
P Ponme algo que sepa a fuego con coca cola, que me sintonice la frecuencia de Dios, y vete avisando a San Pedro, que tenga la puerta abierta sino quiere problemas.
Tengo que hablar con el jefe, agarrarlo por su barba de perro flauta y preguntarle en qué coño estaba pensando el día que invento, que definió o que puso en circulación la palabra amor, preguntarle si es que estaba puesto hasta las cejas acompañado de Jannis Joplin o si en plena descripción se dio cuenta de que había quedado con Marilyn Monroe.
Preguntarle por que algo tan abstracto, tan inacabado, tan escueto, cutre y a la vez complicado, trae de cabeza a este puto mundo. Por que recae como nosotros como una puta condena, una catástrofe, la peor de las complicaciones, cuando ese farragoso panfleto llamado biblia, nos lo vende como lo máximo a lo que podemos aspirar.
Pues vaya una mierda de hipoteca de por vida, es cojonudo aspirar algo que mientras lo disfrutas te ahoga, te limita, te priva de personalidad y te convierte en un autentico lerdo y cuando no lo tienes te condena al peor de los síndromes de abstinencia.
Algo que no puedes domesticar dentro de ti, que jamás compartirás, por que no cabe la misma perspectiva del disfrute en dos personas distintas y cuando tratas de hacerlo engañas a la vez que eres engañado. Todos hemos sido comerciales de dicho producto defectuoso y lo cierto es que por más que quieras, que lo intentes nunca puedes rescindir el contrato. Solo vocalizar cual alimañas insultos sexistas u homófobos en algunos casos.
Quieres jodernos jefe? Pues píntanos de violeta y rosa y cosenos la boca esgrimiendo la más estúpida de las sonrisas mientras desde el cielo sigues manipulando ese látigo de indiferencia sentimental.
Sabes qué? Que gracias por las herramientas, si tienes pensado enviar los manuales, es mejor que llegados a este punto los enrolles, por favor en todos los idiomas y te los metas por el mismísimo culo.
A mí me pagan por hacer mi trabajo, pero tú no me das mas opción que creer que eres sindicalista, nos vendes una verdad que jamás veremos y lo peor de todo es que has conseguido que sea nuestra única razón para vivir.
Pues hasta en el hueco corazón del más solitario, hay resquemor de añoranza de lo que un día creyó tener.
Así que sigue holgazaneando ya ni en versos dictaste tus ridículos versículos y espera sentada con quien más te cunda a la derecha mientras nosotros arreglamos esta movida a medio hacer que nos has regalado.
Y antes de sacar el próximo Testamento, métele un Service Pack 1 al nuevo. Porque tío 2008 años después seguimos sin amañarnos. Si no me crees asómate al balcón…
Puedes estar orgulloso.

